EL BUQUE ESCUELA “JUAN SEBASTIÁN ELCANO” PARTICIPÓ EN VELAS SUDAMERICA 2010: “UNA COMUNIDAD EN LOS MARES EN BUSCA DE FORMACIÓN”
El buque toma el nombre de Juan Sebastián de Elcano, el primer navegante en dar la vuelta al mundo, entre 1519 y 1522, con la expedición que inició Fernando de Magallanes en busca de la ruta occidental a las islas de las especias. Juan Sebastián Elcano, también escrito Juan Sebastián del Cano o Juan Sebastián de El Cano (Guetaria, Guipúzcoa, España, 1476 – Océano Pacífico, 4 de agosto de 1526)
El buque escuela de la Armada española ‘Juan Sebastián de Elcano’ arribó el pasado viernes en el puerto de Cádiz tras finalizar el 81º crucero de instrucción que ha desarrollado durante los últimos seis meses
Estuvo participando en el encuentro y regata internacional de grandes veleros "Velas Sudamérica 2010".que reunió los más grandes veleros del mundo. Bergantines, goletas y fragatas, tanto civiles como militares, de distintos países de América y Europa, que navegarón durante cinco meses en una travesía de conmemoración y amistad por los mares de América del Sur y del Caribe.
El 7 de febrero zarparon desde Río de Janeiro los veleros representantes de Argentina (Libertad), Brasil (Cisne Branco), Chile (Esmeralda), Colombia (Gloria), Ecuador (Guayas), España (Sebastián Elcano), México (Cuauhtémoc), Portugal (Sagres), Uruguay (Capitán Miranda), Venezuela (Simón Bolívar) y Holanda (Europa), cumpliendo poco más de dos meses de navegación.
Este desafío único congregó a más de un millar de marinos en los puertos más importantes de la región, surcando lugares emblemáticos para los navegantes de todos los tiempos, como lo es la circunnavegación del mítico "Cabo de Hornos"
Fue un encuentro de hermandad, que unió a Latinoamérica durante una travesía por los Océanos Atlántico y Pacífico.
En la ciudad brasileña, el "Juan Sebastián Elcano" inició su participación, junto a otros nueve buques escuela de países iberoamericanos, en la Regata del Bicentenario Velas Sudamérica 2010 que lo llevó hasta Buenos Aires,
Tras su estadía en la capital argentina, el barco cruzó el estrecho de Magallanes hizo escala en los puertos chilenos de Punta Arenas y Valparaíso, el peruano El Callao y el de Guayaquil (Ecuador).
De vuelta a España, y como despedida del continente americano, arribó en los puertos estadounidenses de Charleston y Boston, desde donde zarpó a la Escuela Naval de Marín, en Pontevedra (noroeste español).
El buque atracó en el puerto gaditano el pasado viernes 23 de julio después de que se hiciera a la mar el pasado 2 de enero desde San Fernando (Cádiz) finalizando su crucero de instrucción el 13 de julio.
Durante un periplo de seis meses y medio de navegación y 19.560 millas, el ‘Juan Sebastián de Elcano’ ha visitado los puertos de Las Palmas, Río de Janeiro, Montevideo, Buenos Aires, Punta Arenas, Valparaíso, El Callao, Guayaquil, Cartagena de Indias, Mayport y Boston.
Al mando del capitán de navío Manuel de la Puente Mora-Figueroa, la dotación del buque ha estado compuesta por 234 tripulantes entre oficiales, guardiamarinas, suboficiales y marineros.
El buque ha sido escenario de numerosos actos protocolarios y ha recibido la visita de miles de personas, como las más de 10.000 que lo contemplaron en el puerto peruano de El Callao.
Con una organización impecable y siguiendo las antiguas técnicas de navegación en vela, el buque escuela "Juan Sebastián Elcano", de la Armada española, constituye desde 1927 una auténtica comunidad a bordo, en la que cada año conviven durante siete meses más de doscientas personas.
El principal objetivo del buque es la formación en la mar de los futuros oficiales de la Armada, conocidos como los guardias marinas, que culminan su cuarto y último año de formación con una experiencia de siete meses de navegación, según señaló a Efe el segundo comandante del velero, José García Murga.
Murga, que lleva más de 30 años en la Armada, explica con satisfacción la historia del "Juan Sebastián Elcano", que realiza en 2010 su 81 crucero de instrucción y en el que se han embarcado el Rey Juan Carlos I, en 1958, y el Príncipe de Asturias, en 1987.
Pese a que ha incorporado los últimos avances tecnológicos y dispone de un motor, el buque navega a partir de la fuerza del viento, siguiendo las rutas veleras que establecieron siglos atrás los colonizadores en sus viajes a América.
De este modo, los 49 guardias marinas que viajan a bordo aprenden técnicas de meteorología y astronomía y descubren, por ejemplo, como determinar la posición del velero a partir de la observación de las estrellas y del sol.
"Los jóvenes ganan madurez personal a bordo", aseguró Murga, quién considera que la "solidaridad y la organización son fundamentales" para el funcionamiento del buque escuela, en el que se sobreponen continuamente los buenos y los malos momentos.
En el "Juan Sebastián Elcano" residen un total de 230 personas. El buque se organiza bajo siete turnos, lo que lleva a los tripulantes a trabajar una media de doce horas diarias.
Los futuros oficiales, que tienen entre 22 y 27 años, reciben diariamente cuatro horas y media de formación y participan también de las guardias.
Más allá de sus obligaciones, los tripulantes disponen también de tiempo libre que pueden emplear en la biblioteca, el gimnasio o la capilla que hay en este histórico buque.
El velero, que tiene 113 metros de eslora y cuatro mástiles de 50 metros, dispone además de un sistema propio de abastecimiento de electricidad y agua.
Siguiendo la ruta velera del Atlántico, el buque se dirigió el pasado mes de enero de las Islas Canarias a Cabo Verde desde donde avanzó hasta la costa caribeña, llegando un mes después a su primera parada en Río de Janeiro (Brasil).