LA COMUNIDAD HUMANA…
Para vos ¿ Por qué es tan importante una Comunidad Registral Iberoamericana ? ¿ Cuales son vuestros argumentos ?
Uniones que tuvieron lugar hace tiempo causados por la flecha mágica de Cupido…que atravesando el corazón de la Dama o el Caballero, quedaron ante la mirada de la persona amada… rendidos.
Vínculos, genes que circulan por la sangre dando lugar al parentesco ininterrumpido de una, dos…10…20… generaciones motivando a ambos lados del Océano Atlántico, el gran mar que nos separa, idénticos apellidos.
Comunidades de amistad, fraternidad, compañerismo, solidaridad, educación, enseñanza, espiritualidad, religiosidad que gracias a formidables misiones se prolongaron en el tiempo.
Sociedades que buscan un fin común, el interés recíproco, la rentabilidad , sueños de ganancia…el lucro.
Países enteros hablando mayoritariamente la lengua Española, Portuguesa que conviven con otros idiomas y con las bellas lenguas indígenas.
Agencia Española cuya finalidad es la cooperación para el desarrollo de los pueblos y la continua formación en diferentes tipos de actividades, sectores o terrenos.
Organizaciones profesionales… registrales idénticas, similares o parecidas que gestionan , velan por la aplicación de sus leyes jurídicas, tributarias, administrativas… hipotecarias respectivas y con ello el valor superior de la Justicia .
En definitiva, uniones, vínculos, comunidades, sociedades, agencias, organizaciones que con distintos efectos …se deben a diferentes causas, orígenes o motivos.
Hechos ciertos y notorios que a pesar de la adversidad, conflicto, luces y sombras, declaraciones de independencia… y del tiempo transcurrido han persistido…
…desde aquella fecha auténtica, fehaciente en la que un nuevo mundo, aquellas “nuevas” tierras pasaron a ser por todos conocidas.
Y es que a veces pienso que aquel encuentro no tuvo lugar por error, equivocación, casualidad sino que aquellos bravos marineros fueron guiados, protegidos por las estrellas, las leyes del universo y las del destino.
LA COMUNIDAD HUMANA
Frente a las enormes desventajas e inconvenientes que para la libertad individual ofrece la comunidad vista como imposición, se erige como legítima alternativa el sentido de la comunidad entendida como complemento e integración. Al adentrarnos al ámbito de tal comunidad podemos verificar ciertas coincidencias o puntos de encuentro con lo planteado por Soledad Escalante en su artículo “¿Comunidad política o sociedad de individuos integrados?”, ya antes mencionado.
En efecto, la idea de conclusión de la referida autora sobre la comunidad gira sobre lo siguiente, en palabras literales de la misma: ” … Un ciudadano integrado acepta que el valor de su propia vida depende también del éxito de su comunidad al tratar a todos sus miembros del mismo modo. Si todos los miembros entienden que los demás comparten esta actitud, entonces la comunidad ganará en estabilidad y legitimidad, pese a que, por ejemplo, sus miembros presenten desacuerdos sobre lo que es la justicia … ”
Una comunidad no tiene por qué ser la reproducción estandarizada de ciertos estereotipos de seres humanos. No se pide creer exactamente en lo mismo. No se pide tener los mismos gustos en lo que a aficiones o inclinaciones se refiere. Lo único que se pide es estar integrados a un conjunto de personas, en el ámbito de la comunidad, por medio de elementos comunes que reflejen cierto compromiso para con los demás, de manera que de caer algún miembro de la comunidad repentinamente en desgracia, por enfermedad o accidente natural o humano, los restantes miembros acudirán inmediatamente para brindar la ayuda del caso.
No otra cosa concluye Soledad Escalante cuando señala que Dworkin es consciente de que el mundo real -que es el mundo en el que nuestra vida se desenvuelve- se distingue del mundo ideal por la ausencia de compromiso de los ciudadanos y de los dirigentes políticos con la idea de la justicia.
Si hemos de hablar de bien común, sin caer en lirismo alguno, el derrotero para poderlo sentir realmente posible tiene que ver con una luz llamada justicia, simplemente justicia. No siendo incompatible la justicia con la piedad o compasión, aquélla viene a ser el elemento ordenador y pacificador del sistema, la luz que hace soportable vivir en la oscuridad.
Desde los clásicos conceptos de la justicia sobre el dar a cada cual lo que le corresponde según sus actos y la naturaleza de los mismos, hasta nuestros días, la justicia se encuentra estrechamente ligada con la equidad, y ahora quizás más que nunca necesitamos tener en cuenta la justicia, como contraria al abuso y al ejercicio arbitrario de cualquier forma de poder.
En el marco de la comunidad vista como complemento e integración, los seres humanos sabrán vivir de la mejor manera en medio de la diversidad, y la justicia ya no será solamente, como la democracia, un hermoso cuento para que los niños se duerman. Con la plasmación de tal modelo de comunidad ya no habrá necesidad de dormir en ese sentido, pues el sueño de la justicia y la democracia se habrá convertido en una refulgente realidad.

